PRIMEROS PASOS EN LA DOMA ETOLÓGICA

· Si no fuera fácil y muy comprensible el caballo no lo entendería y es a él a quién va dirigido.

· Necesitamos quererlos, para establecer éste contacto que nos llevará a comprenderlos.

· Hay que dominar al caballo mentalmente, nunca físicamente. Usted es su líder o jefe por decisión de él y jamás lo será por la fuerza o el dolor

· No existe magia en la Doma Etológica: se requieren unos conocimientos, saber escuchar, entenderlos y comprenderlos.

. De esta manera podremos comunicarnos con ellos, es fundamental para obtener una buena relación; son los principios básicos de la Doma. De aquí en adelante cada día que pase obtendremos mejores resultados, pero con intensidad y mucha humildad.

Seguramente somos nosotros los que necesitamos aprender más que el equino, y efectivamente es así. El caballo ya sabe ser caballo, ahora es el entrenador el que necesita aprender a ser caballo. Esa es la verdadera magia, movernos como el caballo, pensar como el caballo y sentirnos como el caballo. Quien no lo encare de esta manera va a un fracaso seguro. La humildad es la mejor virtud para dominar al
caballo.

Además de conocimiento, gran dosis de concentración y sentido común, necesitará otros elementos:

· Cuerda larga ó dogal: 10 a 12 mm. de espesor, con un mosquetón en un extremo de 5 a 6 m. flexible y resistente. Se utiliza para la conducción.

· Cuerda plana: de 2 a 3 cm. de ancho por 8 m. de largo, con un mosquetón en un extremo. Debe ser resistente. Se utiliza para trabajar con riendas sueltas.

· Cabezada de cuadra: tendrá que ser fina y bien ajustada.

· Una fusta larga: Debe utilizarse con la misma suavidad y precisión que las puntas de los dedos, es una prolongación del brazo que permitirá unos toques delicados.

Nunca servirá para castigar.

· Nos faltará un espacio restringido, este es un picadero redondo de 18 a 20 m/d. formándolo con estacas de madera verticales a tres niveles horizontales. Una puerta con cierre al exterior, el suelo o piso lo acondicionaremos según las necesidades del trabajo. Aquí prepararemos y entrenaremos a los caballos tanto física como mentalmente.

La Acción de tropezar del caballo es más frecuente de lo que creemos, y es bastante común verlo en distintos clubes o hípicas cuando trabajan en el picadero. Tiene su origen en una mala doma de base o de inicio porque nunca veremos a un caballo en su hábitat natural que ande a tropiezos. Esto se debe a que en su evolución de millones de años no soportaba ningún peso en su dorso y en la doma debemos tenerlo en cuenta y empezar desde abajo. Trabajar poco a poco para que se adapte al peso de un jinete.

Debemos dejar que el equino encuentre su nuevo equilibrio; empezaremos al paso, luego al trote y finalmente al galope, siempre a rienda suelta. Si lo hacemos sin el menor contacto puede llevarnos unos días. Al principio tropezará y poco a poco irá dejando de hacerlo, por el contrario, si se toma contacto llevando al caballo a recoger el cuello y poner la cabeza en la vertical, es el jinete quien da la nueva forma al animal y éste se equilibra con una postura recogida y antinatural. Cuando en un futuro se pretenda trabajar a rienda suelta, el caballo tropezará porque no ha aprendido a equilibrarse y les será difícil mantener una postura suelta y relajada. Esto suele ocurrir con jinetes sin experiencia o sin paciencia que es peor. Cada caballo tiene un equilibrio diferente dependiendo de su constitución física.